CONDENAN A 30 AÑOS DE PRISIÓN Y 4 DE MEDIDA DE SEGURIDAD A HOMBRE QUE MATÓ A SU HIJA E INTENTÓ ASESINAR A SU EXPAREJA EN ENCARNACIÓN.
El Tribunal de Sentencia condenó a De Los Santos Reyes a 30 años de prisión, más cuatro años de medida de seguridad, tras hallarlo culpable del homicidio doloso agravado de su hija biológica, Damaris...
El Tribunal de Sentencia condenó a De Los Santos Reyes a 30 años de prisión, más cuatro años de medida de seguridad, tras hallarlo culpable del homicidio doloso agravado de su hija biológica, Damaris Benítez Castillo, de 18 años, y de la tentativa de feminicidio contra su expareja, Nélida Ángela Castillo.
El crimen ocurrió en junio de 2023 en una vivienda del barrio Santa Librada de Encarnación. De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, la joven perdió la vida al intervenir para defender a su madre, quien estaba siendo atacada por el ahora condenado. Damaris recibió ocho heridas con un arma punzocortante que le provocaron un traumatismo craneoencefálico fatal, mientras que su madre sufrió múltiples lesiones y permaneció internada en estado grave.
Durante el juicio oral, la fiscal Rocío Valdez demostró que el acusado era el padre biológico de la víctima, vínculo confirmado mediante una prueba de ADN y considerado una circunstancia agravante por el Tribunal. Asimismo, se acreditó que el homicidio fue cometido con alevosía, ya que la joven fue sorprendida y no tuvo posibilidad de defenderse.
La representante del Ministerio Público también probó la tentativa de feminicidio contra la expareja del condenado, respaldando la acusación con denuncias previas por violencia familiar que evidenciaban un contexto sostenido de violencia de género.
Durante el proceso, De Los Santos Reyes optó por no declarar y solo manifestó arrepentimiento antes de la deliberación final, pidiendo disculpas a la familia de las víctimas y a la sociedad. Por su parte, la defensa pública no cuestionó la autoría del homicidio, aunque solicitó que no se lo condenara por la tentativa de feminicidio.
El Tribunal, integrado por las juezas Diana Arana, Eva Silva y Marcela Escobar, hizo lugar al pedido del Ministerio Público e impuso la pena máxima de 30 años de prisión, además de cuatro años de medida de seguridad, sustentada en informes psicológicos y psiquiátricos que describieron al condenado con una conducta agresiva e impulsiva. El sentenciado continuará privado de libertad para cumplir la condena impuesta.